Pues sí… cómo pasa el tiempo… Hace un año, un 23 de Julio, salía de casa con una sensación extraña… Por un lado nervisoso por montarme finalmente en semejante obús… Por otro lado apenado por despedirme de mi pequeña Honda VTR 250, que tantas alegrías me dió. Hasta le escribí un artículo de despedida en ladragonera.com… Pero bueno, la verdad, es que éso fué los días antes… ése día pudo más la emoción, el tenerlo todo listo… el sobre con 6.000 euros en el bolsillo, las llamadas a la aseguradora para tenerlo todo listo… Aparecer en la tienda, hablar con el vendedor, pagar, arreglar papeles, dejar la pequeña y salir con la grande… la enorme! La sensación fué “pero que pedazo de elefante enorme es ésto!”.


